Más
de un centenar de familias venezolanas identificadas con la
espiritualidad ignaciana y la formación jesuítica, se reunirán el
sábado en Miami con la aspiración de ampliar lasredes sociales y
promover proyectos de impacto social.
``Nuestra primera
motivación fue encontrarnos para celebrar en familia los valores
jesuíticos, y recolectar fondos para apoyar las obras jesuíticas en
Venezuela'', dijo Gunter Bostelman, ejecutivo de ventas de 50 años,
residente en Pembroke Pines.
El encuentro de familias tendrá lugar en el Colegio de Belén.
Los encuentros de ex alumnos jesuitas se iniciaron en Miami en el 2002,
luego de que un grupo de profesionales que estudiaron en importantes
instituciones educativas en Venezuela como los colegios San Ignacio y
Loyola-Gumilla comenzaron a reconectarse tras radicarse en el área con
sus familias.
Bostelman explicó que tras los encuentros comenzó a surgir
espontáneamente una red de contactos entre las familias que terminó en
una especie de ``páginas amarillas'' de ex alumnos para ayudarse
mutuamente.
``Creamos una lista de networking de forma
que nos pudiéramos ayudar entre nosotros mismos, para potenciar la
cooperación entre ignacianos'', dijo Antonio Torres, un ingeniero de 50
años que reside en Weston.
Carlos Noguera, gerente de ventas de
42 años y también residente de Weston, dijo que pronto comenzó a usar
los servicios de sus compañeros.
``¿Cuántos de nosotros no
necesitamos un contador, un médico o un constructor? ¿Y por qué no
buscarlos entre nuestros hermanos ignacianos?'', preguntó Noguera,
egresado del Colegio Loyola-Gumilla en Puerto Ordaz, en 1985.
Torres y Bostelman, que se graduaron juntos en 1976 en el Colegio San Ignacio de Caracas, crearon el portal electrónico familiaignaciana.com en el que registraron a 460 ex alumnos, que representan unas 300 familias venezolanas en Estados Unidos.
El siguiente paso en el futuro inmediato es un proyecto para promover
la unidad de los ex alumnos en objetivos de impacto social, dijo
Francisco Lombo, contador de 43 años que reside en Miramar, y graduado
del Colegio San Ignacio.
``La idea es poner en hechos el lema
jesuítico de `En todo amar y servir' '', dijo Tomás González,
contratista de 45 años y egresado del San Ignacio.
Torres dijo
que a pesar de las dificultades por las que está atravesando Venezuela,
no quieren centrarse en una actividad meramente política, sino de
solidaridad social tanto allá como aquí.
``Cuando nos
preguntamos: `¿Qué podemos hacer contra Chávez?', la respuesta que
encontramos es ayudar a los jesuitas en su tarea educativa en
Venezuela'', dijo Torres.
``Parte de lo que queremos hacer es ofrecer un apoyo a la gente nueva que está llegando de Venezuela'', agregó Noguera.